Nomadas atan camellos en el desierto por la noche. Pero por la mañana los desatan.
El camello no huye. Recordando que la noche anterior que fue atado.
Al igual que nosotros, recordamos nuestras viejas cicatrices.
Es como decir que estas cicatrices o traumas, se encuentran atadas en nuestros tobillos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario